Tragedias, farsas y payasos

En todas las grandes crisis se mezcla la tragedia con la farsa y un buen ejemplo es El Decamerón, un conjunto de nobles que han huido a los cerros para evitar la muerte segura, debido a la peste que, en ese entonces, asolaba Florencia. Desde ese lugar, este grupo de hombres pasa si tiempo entretenidos en narrar cuentos subidos de color. Otro ejemplo más contemporáneo fue el comienzo de la crisis de los partidos políticos italianos, en la época de Bettino Craxi, que empezó con algo tan banal como el descubrimiento de una estafa en un asilo de ancianos, por la cual un político desnaturalizado se robaba hasta los pañales de los viejos. Sin ir más lejos, en Chile no se hubiera descubierto la podredumbre de nuestra plutocracia de no haber mediado la delación de Hugo Bravo, por ejemplo, en el caso PENTA, un mozo de los aristocráticos controladores, Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano.

 

Leer más

Retórica, chamullo y manipulación

 

Los expertos en la manipulación de lo que por un abuso del idioma se nombra como la opinión pública, como si tal excentricidad fuera posible, de vez en cuando instalan neologismos que a poco andar pasan a ser conceptos de los que nadie cuestiona su real significado, que es como decir, su falacia intrínseca, su falsedad absoluta.

Leer más

Yorgos, la postal que no se vende de Isla de Pascua

 

En 1993 la Isla de Pascua tuvo una inyección de 15 millones de dólares provenientes de la industria hollywoodense que desembarcó a filmar la película ‘Rapa Nui’. A partir de ahí la vida de los pascuenses cambiaría radicalmente.

 

El documental ‘Yorgos’ de Paco Toledo y José Domingo Rivera intenta recordar el impacto que generó la llegada de los norteamericanos y como la globalización se ha apoderado de la vida de los isleños. Además, nos revela el poder de una marginalidad violenta que busca mantener su identidad.

Leer más

Primero destruyen los trabajos, luego seguirán con los trabajadores sobrantes

 

Ese aire de frustración que percibe el trabajador en nuestro país es el mismo que está presente en gran parte del mundo en una crisis sistémica que no da tregua. En algunos países hay cesantía, en otros deudas educacionales, falta de salud, ingresos muy bajos, la delincuencia en cada esquina, la corrupción al máximo, falta de oportunidades, la manipulación informativa a todo nivel y mucho más. El empobrecimiento atraviesa a las generaciones mayores y a las nuevas reflejadas en rostros acongojados que miran al infinito buscando respuestas de porqué todo sigue igual pese a tantos anuncios que dicen beneficiar a la población. No tenemos capacidad de decisión eso está claro y quienes la tienen en representación nuestra, están corrompidos y parecen obedecer a las empresas que los financian, un fenómeno circular sistémico que termina indefectiblemente beneficiando al capital y no al trabajo.

Leer más