Come on, Guille!*
El Guille fue mi primer jefe hace diez años. Hasta su oficina llegué con mi bicicleta, un par de ideas peregrinas y ganas de hacer la práctica en el Clinic. Así se transformó en mi editor. Y también en mi amigo. El Guille fumaba como gitana vieja y solía usar poleras y camisas que le … Leer más