Salvador Allende, ese día 11 de septiembre, se convirtió en un gigante moral, no sólo para América Latina, sino también para el mundo entero. Es difícil encontrar a una persona de mi generación, en cualquier país del mundo, que ese día no se haya conmovido con la batalla de La Moneda y el gesto heroico y consecuente del Presidente, en contraposición con Augusto Pinochet, que ha encarnado, a través de la historia, la peor alimaña que haya producido el género humano.


Con un homenaje en el patio 29 del Cementerio General, este sábado, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) conmemorará el Día Internacional del Detenido Desaparecido. Mireya García, vicepresidenta de dicha organización, explicó a Radio Universidad de Chile que esta conmemoración adquiere mucho simbolismo debido a que se recuerdan también 40 años del Golpe Militar de 1973 que instaló una dictadura que violó sistemáticamente los Derechos Humanos, usando la práctica de la prisión política y la desaparición de sus opositores.
La gran mayoría de nuestros desaparecidos, muertos y torturados en manos de los esbirros de la dictadura vivieron la experiencia del horror porque participaban y compartían un proyecto de transformación social.
Desde siempre lo venimos diciendo los fulanitos y zutanitos que metimos la cuchara con toques de ultrones renegados. Poco antes lo había advertido el presidente de los banqueros. Y ahora, cuando la CEP habla para decir lo que piensan los poderosos dueños de todo, la cosa suena a escándalo.



La senadora Ximena Rincón, fundamentó en conferencia de prensa en el Senado (Santiago), el 29 de agosto, su rechazo a la Ley Monsanto, entregando sólidos argumentos relativos a sus impactos lesivos para la agricultura familiar campesina, la biodiversidad, sumados ala inexistente consulta a los pueblos indígenas, entre otras razones.