Es de todos sabido que, en la rotación del capital, se originan las tres fracciones de la clase de los compradores de fuerza o capacidad de trabajo, a saber, industriales, comerciantes y banqueros. Son fracciones de clase con intereses contrapuestos entre sí. Si, divididas naturalmente —como lo muestra la rotación del capital—, tuviesen que dominar a quienes venden su fuerza de trabajo, no podrían hacerlo. Por eso, para conseguir su objetivo de dominar y continuar siendo clase dominante, se unen en un bloque social y conforman un verdadero Bloque en el Poder dentro del cual una de ellas —apoyada por otra que, generalmente, es la comercial—, se impone sobre las demás para ejercer su hegemonía sobre el conjunto social. Así, la dominación de los compradores de fuerza o capacidad de trabajo por sobre los vendedores de esa mercancía se hace posible.
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