Nuestro país llamó la atención de occidente porque Bachelet era el personaje más relevante que enfrentaba el problema clave de la época: la desigualdad, en palabras del Financial Times. Hasta que recientemente estalló una bomba que, como dijo el mismo FT, ensombreció las reformas. De pronto, descubrimos que no estábamos en un proceso de modernización capitalista, como sostiene Carlos Peña y los panegiristas del modelo. Por el contrario, descendíamos a uno decimonónico, a lo que el mundo noratlántico llamó con ironía, a fines del siglo XIX, “la bella época¨, y los norteamericanos le agregaron “de los magnates ladrones¨ (robber barons).
Leer más