Que nadie se engañe creyendo que el liderazgo del presidente está débil, nada de eso, está tan fuerte, que el egocéntrico entró en una fase superior de abuso de confianza, fase que demanda de cierta sutileza de la que evidentemente carece, y que jamás, pese a los denodados esfuerzos familiares, nunca llegó a cultivar.

“Ministro, espero que nunca se olvide de los nombres de Melisa y Claudia porque son las víctimas de su mala decisión, porque esta también fue decisión suya”. Con estas palabras, la concejala por Punta Arenas, Claudia Barrientos quiso rendir un homenaje a las dos jóvenes fallecidas en una barricada la primera noche de protestas ciudadanas en contra del alza del gas decretado por el Gobierno de Sebastián Piñera.
Haití es un país que ha vivido – en el siglo XX y hoy, sobrevivido – en crisis permanente, como buena parte de la humanidad. Es una economía en que predominan las formas precapitalistas de producción y una geografía hasta hoy seca en recursos naturales. Extrañamente en Haití no hay petróleo como en todo el Caribe ni oro ni mármol como en República Dominicana, que ocupa con ella la misma isla.