“En el círculo de la vida somos presente, porque somos pasado y somos futuro. No es posible escindirlo. No es posible el olvido. Olvidarse es perder la memoria del futuro.”
( Elicura Chihuailaf, poeta mapuche)
Un nuevo recinto de la Armada de Chille, que funcionó como centro de detención, tortura y muerte, fue señalado como Sitio de Memoria al instalarse un Memorial en el lugar en donde funcionó la Base Aeronaval El Belloto en la Comuna de Quilpué. Hasta el momento son ocho las Placas de la “Enredadera de la Memoria” que han sido instaladas en distintos lugares de la región de Valparaíso y que forman parte de la Ruta de la Memoria que continuará su construcción, mediante la instalación de otros Memoriales.
Por años he escuchado a cierta gente de derecha, generalmente esa que tiene un patrimonio asegurado, defender a brazo partido que el Estado debe respaldar a todo evento a los privados como condición sine qua non para lograr el bien común del país. Obviamente, ese discurso tiene como telón de fondo la mitología del esfuerzo individual y de la meritocracia con que ellos explican ufanos su patrimonio… a pesar de que, en realidad, en la mayoría de los casos su riqueza y propiedades son fruto de herencias o de su capital social igualmente heredado.






