Este año, como tantas veces en cada elección presidencial estadounidense, los medios nos presentan su escenario político bipartidista cual enfrentamiento entre el Bien y el Mal. El progresismo y pacifismo demócrata contra el conservadurismo y militarismo republicano… con mayor razón en esta elección donde se destaca el fascismo, racismo y xenofobia de Trump.
La memoria histórica de los pueblos de América Latina y el mundo conmemoraron, recientemente el 11 de Septiembre, la tragedia del pueblo chileno y la gesta heroica del Palacio de la Moneda donde Salvador Allende llevaría a cabo su último y heroico combate contra el fascismo, por la dignidad del pueblo chileno, por la democracia y el socialismo.
“Los municipios figuran entre las entidades públicas más corruptas del país. Por eso, más allá de la función y rol que le competen al alcalde y los concejales, en estas elecciones se juega el ponerle tolerancia CERO a la corrupción. La corrupción es un flagelo que acarrea graves consecuencias para la sociedad. Ataca el desarrollo económico y social, genera desconfianza de la ciudadanía en sus autoridades, en las instituciones públicas, en el Estado de Derecho y por ende en la Democracia”, advierte el candidato a concejal por la Comuna de Pirque, David Nieto.
Londres 38, Espacio de Memoria, emitió esta mañana un comunicado en el cual señala que las declaraciones que la subsecretaria de Derechos Humanos, Lorena Fries, hizo al diario La Tercera comprometen también a la Presidenta de la República en el sentido de que el Congreso “en algún minuto” debe dar el debate sobre un indulto general a criminales de lesa humanidad.
“En estos veinte años, no me he arrepentido nunca de haber creado Biblioburro.
Las elecciones presidenciales que se avecinan en los EEUU, en Francia y en otros sitios parecen mostrar que el descaro, la desfachatez, la impudicia y la desvergüenza son condiciones necesarias para ser candidato.
En efecto, vivimos en el corazón del torbellino. Un torbellino de irracionalidad y de total ausencia de ponderación. Un torbellino que comienza para nosotros en casa, pero no sólo en los modos de actuar de los altos funcionarios, sino en la descomposición social que se encuentra a todos los niveles, y que nos coloca ya en una situación de focos rojos y de alarma profunda en que no vivíamos desde hace muchos años.
