Vengo de leer en “El Mostrador”, refiriéndose a la librería que declaró que no vendería más los libros de Fernando Villegas por su ataque innoble a Carmen Gloria Quintana. Ante ello, el diputado Gabriel Boric ha declarado “Encuentro muy facho” esa prohibición. Por su parte el periodista Pedro Cayuqueo, también declaró que “Eso es fascismo puro”.

El origen, desarrollo y los innumerables finales que ha tenido el conflicto docente no es algo ajeno al paradigma que hace de la educación una actividad económica y no un derecho. Es su punto de partida.
La preocupación por los acontecimientos económicos mundiales recibió un pequeño relajo por la crisis financiera griega, país que está sufriendo los efectos del carro de cola del modelo de economía neo liberal mundial. Sin embargo, la mayor preocupación sigue siendo la economía global, en especial la de Estados Unidos, que muestra volúmenes y signos monetarios preocupantes que iremos comentando.
El embajador de Venezuela en Chile, Arévalo Enrique Méndez Romero, envió una carta de protesta a los ejecutivos de la empresa de telefonía celular WOM Chile por un spot en el cual ironizan sobre la figura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
En la sede de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) se realizó la continuación de la Asamblea Nacional Extraordinaria que debió suspenderse el pasado viernes 17 de julio, y en su primera resolución definió la suspensión temporal del paro indefinido y continuar las conversaciones con el ministerio de Educación de cara a la tramitación, en particular, del proyecto de Política Nacional Docente que se discute en el Congreso.
El presidente del Senado, Patricio Walker, tras sostener una reunión con Carmen Gloria Quintana, dijo que “a nombre del Estado de Chile, de miles de chilenos, y más allá que nosotros luchamos juntos en contra de la dictadura, creo que tenemos que pedirle perdón y a través de ella a muchas víctimas de las violaciones a los Derechos Humanos”.
Me recuerdo como si fuera ayer, el martirio de Carmen Gloria y la muerte de Rodrigo Rojas. Cada vez que tengo ocasión escucho la canción del grupo Illapu dedicado a ellos: “Para seguir viviendo” y me vuelve a la memoria todo el horror de su drama. Y aun después de escucharla tantas veces y por tantos años no puedo dejar de emocionarme.