
Uno de los mayores escándalos existentes en el mundo económico-político de hoy es el comportamiento monopolístico de la industria farmacéutica, aprobado y subvencionado por la autoridades públicas (en teoría, representantes de la población), que protegen dicho monopolio a través de la asignación de las llamadas patentes, que garantizan la potestad a tal industria para inflar los precios de los fármacos. El argumento a favor de este privilegio es que la industria ha invertido enormes cantidades de dinero en la investigación de los productos farmacéuticos, una investigación que necesita ser pagada y retribuida, permitiéndole definir un elevado precio del fármaco, dándole, además, la exclusividad en la venta del producto, prohibiendo la aparición en el mercado de otros productos idénticos que hicieran la competencia a aquellos que tienen la patente. En consecuencia, la industria farmacéutica, altamente concentrada, es uno de los sectores con mayores beneficios existentes en el mundo de hoy.




El ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger advirtió que la tensión entre occidente y Rusia en Ucrania puede provocar “una reedición de la Guerra Fría”, como había alertado ya el sábado el histórico líder soviético Mijail Gorbachov.

Con el 88,44 de los votos escrutados, correspondientes a 2 millones 43 mil 226 personas, el 80,72 por ciento (Sí-Sí) de los votantes apoyan la independencia de Cataluña. El conteo parcial de votación muestra además que el ‘Sí-No’ se queda con el 10,11 por ciento. ‘El Sí-Voto en blanco’ obtuvo un 0.98 por ciento y el ‘No’, un 4,55 por ciento.