
La Corte Suprema dictó sentencia definitiva en la investigación por el homicidio calificado de Ramón Martínez González, ocurrido en enero de 1975, en la Región Metropolitana. En fallo dividido, la Sala Penal del máximo tribunal del país –integrada por los ministros Milton Juica, Hugo Dolmestch, Carlos Künsemüller, Haroldo Brito y Lamberto Cisternas– acogió el recurso de casación presentado en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago que condenó a cuatro agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) como responsables del ilícito.
Con su consabido desparpajo, las cúpulas empresariales del país protestan por la forma en que se estigmatiza su actividad, sugiriendo que la política no los deja “trabajar tranquilos”. Se trata, evidentemente, de una de las argucias de la clase patronal para inhibir las reformas sociales respaldadas abrumadoramente por una población convencida de que el crecimiento sostenido de los últimos años no se ha traducido en bienestar real para los trabajadores, ni para la inmensa mayoría de los chilenos. Cuando lo que se observa es la más pronunciada concentración de la riqueza de nuestra historia, el creciente deterioro del salario y la carencia de una institucionalidad democrática que garantice los derechos sindicales.
El país hierve. Vive momentos de una creciente indignación, protesta e insurgencia ciudadanas. El hartazgo de vivir en un país salvaje, ha comenzado a expresarse de manera masiva. Del estamos hasta la madre se ha pasado al que todos se vayan. Como ha sucedido en muchos otros países (Islandia, Egipto, Túnez, Libia, Ecuador, Bolivia), en México la movilización de los ciudadanos y la desobediencia civil de miles o millones realizando acciones concertadas terminará exigiendo la salida no sólo del Presidente de la República y su gobierno, sino de toda la clase política. Contra lo que las mentes conservadoras, temerosas y timoratas sostienen, hoy es factible realizar una revolución sin disparar un arma y/o sin acudir a las urnas, ahí donde la vía electoral ha sido cancelada. Hoy, los medios modernos de comunicación y transporte, junto a la libre difusión de conocimientos y análisis críticos, facilitan las transformaciones por la vía de la ocupación y el control pacífico de espacios, territorios, símbolos. Una nueva concepción de revolución sin violencia parece emerger en el mundo moderno.
Hace dos semanas salió de imprenta la primera publicación autogestionada del Movimiento de Pobladores y Pobladoras en Lucha. Se organizaron militantes, familias de las asambleas y colaboradores en una forma de mutual donde cada miembro contribuye con un aporte económico mensual para satisfacer una necesidad negada, que de forma individual no podría hacerlo, esto es el acceso a la lectura. Dejamos con ustedes invitación a su lanzamiento y algunas notas explicativas de la primera publicación, que lleva por título “Sobre el ejercicio y construcción de autonomías”.

Desde la realización de las masivas movilizaciones de 2011 es cada día más patente la existencia de una crisis generalizada en la educación. Esta crisis es transversal a todos los niveles de enseñanza y afecta a todo nuestro país. El Estado, que debe asegurar el derecho a la educación y garantizar su acceso, y calidad, durante los últimos 35 años ha hecho caso omiso a su obligación, entregando su provisión principalmente a privados. Aquello ha provocado que los estudiantes, en muchas ocasiones, queden a la deriva en los casos en que el proveedor de la educación de carácter privado es cuestionado.
“Cruzadas” nos sitúa en medio de un universo cruzado por diferentes conflictos bélicos por los cuales ha transitado la humanidad. Desde las cruzadas históricas, en busca de la liberación del santo sepulcro, hasta los bombardeos en Gaza en la actualidad.