
La universidad, sus demandas y movilizaciones constituyen un termómetro para medir el nivel democrático de nuestra sociedad. Sus aulas no son un compartimento estanco donde se expenden títulos, ni una empresa regida por criterios excluyentes de una economía de mercado. Si así fuese, la derrota del pensamiento estaría asegurada. En sus facultades y escuelas se forman ciudadanos cuya vocación debe fortalecer los valores éticos sobre los cuales se edifica el conocimiento científico, humanista y democrático. De allí que las protestas universitarias se inserten en una malla reivindicativa que afecta a todo el orden social. La juventud universitaria y la comunidad académica no solo reivindican aspectos corporativos: salidas profesionales, mejores planes de estudios, becas, laboratorios o centros de investigación. Demandan un proyecto donde la educación superiorsea una política de Estado, democrática e inclusiva, no sometida a los vaivenes del partido gobernante.






La Contraloría General de la República (CGR), inició un sumario a la Municipalidad de Pirque por no haber ingresado a las arcas municipales una suma cercana a los 500 millones de pesos, recaudados vía venta de permisos de circulación. Sobre el caso, la CGR posee un cúmulo de información proporcionada, entre otros, por el presidente de la Asociación de Funcionarios de esa casa comunal, ex jefe de finanzas, y actual jefe de personal, Gregorio Cortes Rivas. “Están tratando de culparme, pero yo entregué pruebas suficientes, contundentes y decidoras. He dicho la verdad”, señaló en entrevista a elclarin.cl.
