El domingo 9 de febrero, día de mayor circulación del diario La Nación de Argentina, aparece en portada una noticia sorprendente: “Preocupado por la tensión en el país el Papa llamó a un diálogo en el Vaticano.” El detalle de la nota, escrita por Mariano Obarrio, no entrega fuentes pero precisa que destacados dirigentes sindicales, empresariales y del gobierno se reunirían en Roma en una gestión de Francisco para “garantizar la paz social”. Como si se tratara de Siria o Somalía.

La izquierda, los demócratas y la opinión pública chilena en general observamos con la mayor preocupación los intentos desestabilizadotes de la oposición venezolana en contra del gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro.

