
A 40 años, abundancia de perdones. La derecha y la Concertación, la Asociación de Magistrados, colegios profesionales, hasta el presidente de la República. Este 11 de septiembre una avalancha de personalidades ha irrumpido con solemnes declaraciones pidiendo perdón a la sociedad chilena. A primera vista, aparece como un gesto tardío, pero sano y justo. Pero a poco andar algo no cuadra. Detrás de tanta palabra grave quedan pendientes muchas preguntas que no terminan de encontrar respuesta. A menos de dos meses de una elección presidencial, queda en el aire la autenticidad de estas palabras.



Como se sabe, ser candidato presidencial no es gratuito. Gustavo Ruz Zañartu quedó fuera de la carrera presidencial al carecer de los recursos financieros y la organización suficiente para alcanzar las 37000 firmas necesarias para su inscripción como candidato independiente. Curiosamente, el candidato no se siente afligido por el hecho de haber quedado fuera de la competencia e inexplicablemente dice que “está satisfecho, porque ¡ya ha triunfado!”. Esta es una afirmación inusitada pero tiene su explicación y es ésta la que escudriñaremos en las líneas siguientes.



