Hacer predicciones en el corto plazo (para uno o dos años) es un juego tonto. Hay demasiados vuelcos y giros en el mundo real político/económico/cultural. Pero podemos intentar hacer afirmaciones plausibles para el mediano plazo (una década o más) basados en un marco teórico trabajable, combinado con un sólido análisis pragmático de tendencias y limitaciones.



Una nueva polémica se suscita entre comunidades mapuche y el gobierno de Chile, donde la intencionalidad de atentados incendiarios son cuestionados, esta vez por representantes del pueblo originario.

Los políticos parasitarios que mangonean en la copia feliz del edén parecen reñidos con la lengua castellana. Por ignorancia – razón que no habría que excluir a priori – o por mala fe. La diferencia que hay entre homicidio y asesinato no es asunto privativo de los abogados ni tema reservado a los jurisconsultos. Homicidio es el delito que se comete al acabar con la vida de una persona. Para calificar el delito de asesinato es necesario probar que hubo intención de matar, detalle no menor.
La mafia de los camioneros en huelga- cortando la vía publica-, exige a su régimen cesarista “mano dura” para exterminar a los “terroristas indios araucanos”. Es hora, que el poder castrense – las fuerzas armadas jamás vencidas- reserva moral de la sofofa y su arcadia chilensi con la anuencia del poder clerical procedan, es decir, actúen.
Un completo respaldo al obispo Luis Infanti por la carta que enviara a los integrantes del Comité de Ministros que resolverán en marzo sobre HidroAysén dio a conocer la Coordinadora Regional Anti-Represas de Aysén. En la carta el sacerdote solicita paz y el fin de la opresión a los pueblos de Aysén, La Araucanía, Patagonia y el Valle de Huasco.
Reconociendo que inicialmente fue para él toda una sorpresa saber que el ex Comandante en Jefe del Ejército, general Carlos Prats González había nacido y vivido en Talcahuano, el senador Alejandro Navarro, autor del proyect0 de ley que propone erigir un monumento en su memoria dijo que “una figura de la estatura moral de Prats, con una hoja de vida impecable como militar y con una vocación de servicio público que lo llevó además a ser ministro e incluso a ejercer la Vicepresidencia del país, no puede ser soslayada y merece un reconocimiento de la tierra que lo vio nacer”.