El 10 de Enero del año 2008, 31 ex prisioneros políticos torturados, sometidos a trabajos forzados y confinados en los campos de concentración de Isla Dawson y Magallanes entre 1973-1974, durante la dictadura militar liderada por Augusto Pinochet, demandaron por daños y perjuicios al Estado de Chile.
Pocas veces se ha advertido la tremenda responsabilidad de los civiles en el golpe de estado de 1973. La dictadura chilena, finalmente, tuvo en carácter cívico – militar. Si bien Augusto Pinochet fue el rostro visible de la conspiración para instalar en nuestro país una atroz dictadura que costó miles de torturados y asesinados, se olvida que hubo muchos políticos de derechas que prepararon el camino y, más tarde, sirvieron como sostenedores y funcionarios del régimen. Basta examinar la prensa de la época para constatar que prominentes políticos de la CODE, la alianza de la derecha integrada por el Partido Nacional y la Democracia Cristiana, llamaban abiertamente a la intervención militar.
En diciembre pasado surgieron en Chile y aparentemente de la nada ataques declarativos en contra de Cuba manipulados mayormente por el Partido Demócrata Cristiano (PDC) con el tema de los derechos humanos acerca de lo cual cualquier chileno recomendaría guardar silencio pues en este país rige aún la Constitución elaborada por la tiranía de Augusto Pinochet.
Sin lugar a dudas vivimos en eso que unos llaman “estuche de monerías”, que tiene una capacidad increíble para que nadie quede fuera y nos depara sorpresas realmente sorprendentes, valga la redundancia.
En un mensaje transmitido en cadena nacional de radio y televisión, el titular del MinCi (Ministerio para la Comunicación e Información) leyó un comunicado en el que se señala que la infección respiratoria que presentó el mandatario ya está controlada y que el mismo está consciente, en comunicación con su familia y con su equipo político

México DF.- En entrevista con
