
No hubiese escrito estas palabras, pues como adherente de la Campaña de Marcel Claude, está aún muy fresca la elección; hay mucho paño que cortar, ver las conclusiones del período, hacer nuestras propias reflexiones de la derrota electoral… sin embargo, y debido a que diario el Clarín, con la libertad de expresión que siempre lo ha caracterizado, ha acogido lo escrito en estos meses por mi persona y especialmente la de otros amigos colaboradores, no me queda más que dejar un poco mis cavilaciones de adherente y salir en defensa del Proyecto Claude-TALM.



Al permitir la entrada al parlamento de los ex líderes estudiantiles Camila Vallejo, Karol Cariola, del PC, y Giorgio Jackson, Bachelet y la Nueva Mayoría mostraron una estrategia de apertura parecida a la que hizo en 2007 el ex Presidente francés Nicolás Sarkozy cuando llevó a su gobierno a tres mujeres surgidas de la inmigración (Rachida Dati, Rama Yade y Fadela Amara) a puestos claves para promover una imagen de un partido moderno, abierto, no discriminatorio y accesible a las mujeres. La diversidad pasa entonces de una reivindicación ciudadana a una estrategia política para permitir ganar votos en barrios difíciles, para asegurar la paz social, ahí donde los habitantes son en una gran mayoría provenientes de la inmigración africana del oeste y del norte (Magreb).


