La tenaz lucha de la Asamblea Ciudadana de Magallanes por el retiro del alza del 16,8 % del gas impuesto por la Moneda precipitó una crisis en el bloque político en el poder. Al Presidente-empresario no le quedó otra opción —en la coyuntura de desobediencia civil ciudadana— que hacer cambios en un gabinete con muestras evidentes de desorden y fatiga. Para aplicar mano dura e imponer la Ley de Seguridad del Estado hay que intentar tener las huestes partidarias ordenadas tras suyo. Ahora bien, las medidas de fuerza son un complemento del programa económico de “modernizaciones” neoliberales del Gobierno.
Luego que la primera oferta del Ejecutivo por el alza del gas en Punta Arenas fuera absolutamente rechazada por la Asamblea Ciudadana, el biministro de Energía y Minería, Laurence Golborne, ofreció 15 mil nuevos subsidios para proteger a los sectores vulnerables, pero respetando un ajuste tarifario de 3 por ciento, informó Radio Universidad de Chile.
El arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, calificó de grave la determinación del Ejecutivo de aplicar la Ley de Seguridad del Estado en el caso de las protestas que se realizan en la región de Magallanes por el alza del precio del gas. “Es grave, sin duda alguna, la medida tomada”, manifestó el sacerdote en medio de una visita a la feria de Lo Valledor, donde conversó con trabajadores del lugar.
El atentado ocurrido en Tucson,Arizona,en el que murieron seis personas y otras catorce quedaron heridas, es la resultante de los acontecimientos ocurridos en ese país desde el 11 de septiembre de 2001,cuando aviones comerciales se estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono entre otros lugares.
Por desgracia, Chile es una monarquía borbónica en extremo centralizada. La memoria del tirano Diego Portales, lamentablemente, se ha impuesto en el imaginario chileno: en este país, Santiago lo es todo y las Regiones, Provincias y Comunes significan poca cosa; en materia de centralismo ni siquiera hemos superado el siglo XIX. En el período de los decenios hubo dos guerras civiles provocadas por la rebelión de las Regiones Concepción y Coquimbo.
Argel.- Los esfuerzos del gobierno de transición tunecino por restaurar la calma resultan infructuosos en un panorama signado por acciones de grupos armados favorables al ex presidente Zine El Abidine Ben Alí. La tensión creció esta mañana después que militares en sendos puntos de control detuvieron tres automóviles cargados de armas, al parecer destinadas a los seguidores del mandatario fugitivo a los que se acusa de instaurar el caos con acciones vandálicas en la capital y el interior, se conoció aquí.
