Uno de los efectos que ha traído consigo el seductor movimiento de los estudiantes, es el malestar que ha creado en un sistema de convivencia que hasta hace muy poco permitía la solución de las controversias en un ambiente grato y cálido. Durante veinte años, la Concertación pudo gobernar con la derecha en la oposición sin que la sangre llegara al río. Era evidente que, tratándose de personas que comparten en lo que importa los mismos principios y mantienen intereses en negocios comunes, las diferencias irreconciliables quedaran relegadas al color de las corbatas, en el caso de los varones, o al largo de las faldas, en el caso de las mujeres.
Leer más