
El sábado 23 de febrero, mientras Sebastián Piñera se encontraba en Cúcuta tratando de introducir su “ayuda humanitaria” a Venezuela, y esforzándose por destacar su “valiosa” cooperación ante Donald Trump, en Santiago, un grupo de exaltados “guarimberos” venezolanos se apostaron frente a las instalaciones de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, con el objeto de ejercer toda la violencia contra el edificio y sus funcionarios.

Luego del paso de Felipe Avello, Dino Gordillo, Jani Dueñas y Jorge Alís por el escenario del Festival de Viña, y tras los análisis de sus rutinas, de sus éxitos y fracasos, surge nuevamente el cuestionamiento sobre qué nos hace reír y dónde se encuentran los limites respecto de aquello que está permitido.





