Después de mí, el diluvio
Esta frase del Rey Sol, tan egoísta como previsora, podría ser aplicada a nuestro monarca, hoy ciudadano profesor Ricardo Lagos. Como el Rey francés, Ricardo I logró llevarse todos los cortesanos políticos –los Tironi, los Brunner, los Viera-Gallo, los Gute, y una caterva de guatones apitutados- al Versalles mapochino; allì, ociosos, asistían a las matutinas … Leer más