El reo de 38 años se declaró culpable en 2005 de seis cargos de conspiración vinculados con los ataques del 11 de septiembre, y admitió pertenecer a la red extremista Al Qaeda.
No obstante, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) envió agentes hacia varios países con la misión de recolectar evidencias sólidas que beneficien al ministerio fiscal.
El proceso contra Moussaoui comenzó a inicios de marzo en una corte federal de Alexandria, en el nororiental estado de Virginia, donde el jurado escuchó alegatos de numerosos expertos en aeronáutica civil, explosivos y policiales.
De acuerdo con el fiscal Rob Spencer, como soldado de Al Qaeda, el procesado conocía detalles de los planes que provocaron gran destrucción en Nueva York y Washington y la muerte de unas tres mil personas.
Sin embargo, dos militantes de Al-Qaeda, presos en Estados Unidos, aseguran que Zacarias Moussaoui no participó en los ataques del 11 de septiembre, por ser un irreverente que se negaba a cumplir órdenes.
En declaraciones leídas por la defensa ante el tribunal, los convictos afirmaron que Moussaoui no debía cumplir papel alguno en los ataques terroristas, ni tenía obligación de intervenir en los eventos de 2001.