El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, confirmó que su decisión es obedecer el mandato de los ciudadanos
y anunció la construcción, en tres años, de un aeropuerto internacional en la base militar de Santa Lucía con el que, aseguró, se resolverá el problema de la demanda en definitiva, para 40 o 50 años
. Dijo estar ciento por ciento seguro
de que esa es la solución y aclaró que a partir de ahora no habrá toma ni secuestro del gobierno
por el poder económico.



Digo UNA REVOLUCIÓN porque ya pasó la época en que se hablaba de LA REVOLUCIÓN. Esa que cambiaría el mundo, que terminaría con la explotación del hombre por el hombre, construiría una sociedad sin clases donde todos le entregaríamos nuestras capacidades y recibiríamos de ella según nuestras necesidades. Aquella en la que no habría esclavos ni hambrientos y que sería el paraíso de toda la humanidad.
Preocupa la exaltada alegría de algunos políticos chilenos ante el triunfo del neofascista Jair Bolsonaro en Brasil (descendiente de inmigrantes italianos), pues este recién electo mandatario ha prometido entre otras barbaridades (retirar a Brasil de la ONU es una de ellas), cuestiones tan antidemocráticas como las siguientes:

