Cuando se pierde la fe pública en las instituciones principales del Estado: Fuerzas Armadas, Carabineros, Parlamento, Ejecutivo, Judicial…la democracia termina convirtiéndose solamente en un ejercicio electoral, por medio el cual las distintas oligarquías feudales designan a los candidatos y los borregos de los electores los confirman.

La Corte de Apelaciones de Santiago condenó a dos exagentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por su responsabilidad en el homicidio calificado de Luis Eduardo Charme Barros, ocurrido el 14 de septiembre de 1976 en la intersección de Avenida La Paz con calle Olivos, actual comuna de Recoleta.
El ministro en visita extraordinaria para causas por violaciones a los Derechos Humanos de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Jaime Arancibia Pinto, dictó procesamiento contra un carabinero en retiro por detención ilegal y aplicación de tormentos contra Luis Hernán Maturana Olivares, ilícito registrado en septiembre de 1973 en la localidad de La Ligua.
El poder siempre ha sido – así se repita mil veces – el monopolio de la coerción legítima: es decir, el poder permite tener el dominio sobre la vida y la muerte de los súbditos – antes – y de los 
Mucho se ha estado hablando, y con razón, respecto al accionar paramilitar del Comando Jungla, cuerpo especializado al parecer en Colombia, en estrategias represivas y que terminó con la muerte de un joven comunero mapuche que iba desarmado, sobre un tractor y en compañía de un niño. Por cierto, continuando prácticas heredadas del régimen dictatorial cívico-militar, encabezado por A. Pinochet, la policía uniformada dio una versión falsa de los hechos.
Brazos no había hablado con su primo Negro Pálido, que tenía tan cerca a pesar de tenerlo prohibido, desde la nota “diplomática” de Macron que lo había dejado para adentro. No hablaba con nadie ni pedía extradiciones. Pero no pudo hacerse el leso y lo enfrentó.