Alfredo Pérez Rubalcaba se va y deja el futuro y la renovación del PSOE en manos de los delegados del aparato que asistan a un congreso extraordinario que se celebrará el 19 y 20 de julio. “La responsabilidad del muy mal resultado electoral es mía, mía y mía y así asumo mi responsabilidad. Con un resultado como éste, algo no hemos hecho bien. Aquí hay un problema de responsabilidad política de un resultado malo sin paliativos; una responsabilidad que hay que asumir. Y esa responsabilidad la asume la dirección y la asumo yo”, explicó el líder del PSOE en rueda de prensa. Lo hizo sin justificaciones, con mucha autocrítica y en un ambiente de desolación entre los dirigentes del PSOE.








