
El nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, prometió el domingo en su primer discurso tras jurar el cargo que liberará al país de las "amarras ideológicas", con un pleno respeto "a las religiones y a las tradiciones judeo-cristianas".
Archivo Histórico de El Clarín
Prensa, política y sociedad chilena | 2005–2019

El nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, prometió el domingo en su primer discurso tras jurar el cargo que liberará al país de las "amarras ideológicas", con un pleno respeto "a las religiones y a las tradiciones judeo-cristianas".
Cada tiempo saludará los nuevos referentes y el Frente Amplio tuvo el suyo y así lo merece.
Las pasiones/voluntad/compromiso/militancia por cambiar el curso de la historia precaria en la que se sacude la humanidad, y en la que viven millones de chilenos son proyectos nacidos desde mucho antes que apareciera el FA. Allí están los nombres, sus consignas, sus cantos y sus caídos, el programa para después de la toma del poder también estaba.
Comencemos reconociendo un asunto que hasta hace un lustro podía parecernos inverosímil si procedía de las más altas autoridades nacionales. Sin embargo, a lo largo de los días y meses de este calendario que ya se agotó, la mentira comenzó a constituir un “argumento irrebatible” para el actual gobierno… desde el mismo Presidente hasta las jefaturas de la policía militarizada.
En su primer día en el Palacio de Planalto, el mandatario aumentó el salario mínimo de los trabajadores solo 44 reales, que su antecesor había fijado en 954 reales (246,1 dólares). El incremento del salario mínimo en Brasil se decide con una fórmula que contempla la inflación, la tasa de crecimiento del año anterior y otras variables pero el número final propuesto por Bolsonaro resultó inferior a los 1006 reales (259,6 dólares) calculados por la administración saliente y contemplados en el presupuesto 2019.
Cualquier caracterización del nuevo presidente de Brasil resulta imprecisa, o llanamente eufemística, si se omite el adjetivo fascista. Su abierta admiración por los regímenes militares, su absoluto desprecio por la verdad o la evidencia científica, su uso de proclamas y símbolos religiosos en agresiva sustitución de los derechos humanos y las formas institucionales, su táctica de generar consenso en torno a su figura mediante la exacerbación del odio y la xenofobia, así como otros efectivos e inescrupulosos métodos de manipulación de las masas de los que echa mano, hacen de Jair Messias Bolsonaro la encarnación contemporánea del flagelo que en la primera mitad del siglo pasado llevó a la mayor catástrofe humana de la historia.

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) afirmó que no permitirá que “pase el proyecto de muerte y porquería del Tren Maya” del presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien calificó de “loco” y “mañoso”, por lo que, dijo, defenderá lo que ha construido en los pasados 25 años.

El negacionismo es un neologismo adoptado en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial y se relaciona, de manera preferente, con la negación del exterminio judío y de otras minorías llevado a cabo en los campos de concentración utilizados por los Nazis durante la guerra.
Buscar, rescatar y reivindicar la historia, el temple, la entrega y coherencia de nuestras compañeras y compañeros asesinados o insepultos, hechos desaparecer por su compromiso con el socialismo y hermanar a aquellos constructores de consciencia que lucharon, resistieron y que sobrevivieron con lealtad al compromiso social. Reivindicarlos, implica luchar contra el olvido y contra los genocidas, ya que el pasado reciente no ha transcurrido, muchos de los traumas personales y colectivos siguen presentes.
Vladímir Putin, en su mensaje tradicional con motivo de la fiesta del Año Nuevo. Rusia: "Nunca hemos tenido y no tendremos quien nos ayude y por eso es importante que seamos un equipo unido y fuerte", se dirigió Putin a los ciudadanos rusos. Sputnik
En todas las familias existe un tío pesado que siempre està bromeando con chistes de mal gusto, (el personaje de Julio comienza en julio, que lleva al adolescente a casas de tolerancia…), pero también una clase de tío, como el ñoño, que hace todo lo que al niño le gusta.