En su discurso de toma de posesión, el pasado 1 de enero, el nuevo presidente del Brasil, Jair Bolsonaro, hizo una serie de guiños a su base electoral. Con impronta fuertemente ideológica y envuelto en una épica fundacional de “nueva era”, lanzó una declaración de intenciones de la agenda que pretende inaugurar.
El diputado brasileño Rodrigo Amorim, que llegó al Congreso con apoyo de la familia del ahora presidente Jair Bolsonaro, es centro de una polémica por realizar declaraciones racistas contra los indios en esa nación, que además involucran al mandatario boliviano Evo Morales.

En su columna “Las incertezas jurídicas del negocio inmobiliario de las que nadie habla”, publicada por CIPER este lunes 17 de diciembre, el Sr. Patricio Herman –presidente de la Fundación Defendamos la Ciudad– asegura que, de no ocurrir un determinado cambio legal que él mismo propone, “se seguirán conociendo comportamientos corporativos reñidos con el estado de derecho, e incluso contrarias (sic) a la probidad por parte de municipalidades, la Cámara Chilena de la Construcción CCHC y otras asociaciones relacionadas con el negocio de la construcción”.
El 10 de enero Nicolás Maduro Moros prestará juramento ante el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela para un segundo periodo presidencial. En Caracas se prepara una manifestación popular en apoyo a su gobierno. Maduro también dirigirá un mensaje a la Asamblea Nacional Constituyente que está elaborando una nueva Constitución.
Todos los países tienen cualidades, defectos y particularidades interesantes. En ese contexto, pese a nuestros errores y las dificultades diarias que vivimos, es necesario reconocer que Chile tiene características que deben enorgullecernos. Es por eso que no coincido con el filósofo Gastón Soublette cuando afirma taxativamente que somos abominablemente insípidos o cuando escucho a diario la exclamación reiterativa y preferida por nuestros compatriotas: “….este país de mierda”.
El miércoles 19 de diciembre de 2018 la FED, el banco central de Estados Unidos, produjo el cuarto aumento de la tasa de interés de referencia de 2018 y el noveno desde diciembre de 2015, lo hizo contra las exigencias de Trump que posteriormente amenazó con despedir al jefe de esa institución. Y, aunque los "mercados" descontaban que eso se produciría, las principales bolsas del mundo reaccionaron con una importante caída de los valores de las acciones de las corporaciones y terminaron de instalar un extendido sentimiento de incertidumbre en las capitales financieras internacionales.