
La organización Human Rights Watch (HRW) acusa al Gobierno colombiano de Iván Duque de promover a nueve generales vinculados con el escándalo de las ejecuciones extrajudiciales en Colombia a comandancias del Ejército. Entre los generales en cuestión figura el nuevo comandante del Ejército, Nicacio de Jesús Martínez Espinel, cuyos subordinados están investigados por 23 "falsos positivos" en 2005 cuando ejercía la comandancia segunda de la Décima Brigada Blindada. Acompañado de su investigación, HRW presenta un documento firmado por Martínez Espinel correspondiente al pago de un millón de pesos colombianos (unos 320 dólares) a un informante por operaciones que resultaron con la muerte de dos civiles -entre ellos una niña- que se hicieron pasar como guerrilleros de las FARC. El Mostrador
Miles de seguidores del presidente venezolano Nicolás Maduro se manifestaron este miércoles en Caracas con consignas antiimperialistas, en la conmemoración del Caracazo, como se conoce a la semana de saqueos y disturbios con centenares de muertos que sacudió a Venezuela hace 30 años.
Este país no sólo es interesante para las grandes potencias, además sirve para desplegar la campaña interna norteamericana: el atrasado mental de George W. Bush, por ejemplo, se hizo reelegir gracias a la guerra de Irak; Trump, cuya aventura intervencionista es rechazada por la mayoría de los países del mundo, pues no contó con la aprobación del Grupo de Lima, y recibió una segunda paliza por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, reunido en 26 de febrero, al negarle el apoyo.
Hoy, 26 de febrero de 2019, hemos sabido que el 13 de marzo próximo, dos semanas más, un tribunal de Melbourne, Australia, anunciará la condena del prelado católico George Pell.



Aunque el Grupo de Lima persigue el mismo fin que su mentor, Estados Unidos, el rechazo que manifestó en Bogotá a una intervención militar en Venezuela no le pudo haber gustado a Washington y a los sectores más reaccionarios del hemisferio.