
El actual contexto neoliberal está siendo devastador para las clases trabajadoras, que ven sus salarios disminuyendo, sus derechos precarizando, sus libertades limitando y las promesas de ascenso social frustradas tras la privatización agresiva de los servicios públicos, sobre todo en los países desarrollados (Chile ya lo experimentó durante la dictadura militar de Pinochet y los gobiernos de la Concertación).

En todos los conflictos agudos los actores principales son la mentira, la desolación y la muerte: en la Primera Guerra Mundial los sobrevivientes de las batallas tóxicas terminaban con sus rostros destruidos y el sistema nervioso deshecho. George W. Bush ordenaba esconder a los muertos en sacos de basura, durante la sangrienta guerra de Irak, a fin de rebajar el efecto mediático en las familias norteamericanas. Hoy, el Presidente Emmanuel Macron, que no logra detener la ya onceava manifestación de los “chalecos amarillos”, está provocando la aparición de caras rotas, al igual que en la 1ª Guerra Mundial, (en la Plaza de la República el dirigente Gerardo Rodríguez perdió un ojo, en una manifestación, y así muchos casos más). Donald Trump oculta las jaulas donde encierra a los niños centroamericanos.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. ha fijado los plazos dentro de los que los ciudadanos estadounidenses y las empresas extranjeras pueden seguir comerciando con la compañía estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) sin verse expuestos a las potenciales sanciones del país norteamericano.

El secretario de Estado Mike Pompeo anunció este viernes que Estados Unidos se retirará de un tratado con Rusia que ha sido la pieza central del control de armas desde la Guerra Fría. Es un tratado crucial de control de armas de las superpotencias cuya desaparición genera temores de que se desate una nueva carrera armamentista, informa la agencia AP.
John Bolton, asesor de seguridad nacional del presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió este viernes al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de que si no abandona pronto el poder, podría acabar en '"Guantánamo" (Cuba), donde Estados Unidos tiene una prisión para sospechosos de terrorismo, reseñó la agencia Efe.