Desde 1990 la familia Fujimori ha sido protagonista indiscutido de la historia del Perú: el padre, Alberto Fujimori, ganó, sorpresivamente, en la segunda vuelta frente al escritor Mario Vargas Llosa. No tenía programa, ni equipo para gobernar, pero recurrió al corrupto Vladimiro Montesino, quien lo presentó a los generales del ejército, que tenían su propio plan instaurar el autoritarismo en el quebrado Perú que heredaba del gobierno del APRA, con su líder, Alán García.


Caminar por las calles brasileras con un adhesivo mostrando su posicionamiento político nunca fue tan peligroso como hoy. Todos los días despertamos con alguna nueva noticia e imágenes de víctimas de agresiones por parte de seguidores del candidato fascista Jair Bolsonaro.
Con verdadero placer he recorrido las páginas de Testigo Presencial, crónica viajera de Rony Núñez.
Miguel Krassnoff, Brigadier retirado del Ejército, quien se encuentra cumpliendo condena de 668 años en Punta Peuco, por violaciones a los derechos humanos, envió una carta al Comandante en Jefe del Ejército, Ricardo Martínez, requiriéndole asumir la defensa y representar a los condenados por delitos de lesa humanidad.


