Sabíamos hasta hace poco que Bracitos Cortos era un oligarca, un plutócrata, un gran burgués. Ya sabemos cómo se llega a eso, en su caso en una sola generación. Bancos a mano, tarjetas a mano, aerolíneas a mano.
Sin embargo, ahora, pletórico, chupamedias y alabancioso, El Mercurio de 22 de octubre pasado, nos informa que Bracitos es, además de lo anterior, integrante conspicuo de la aristocracia chilena y americana, con raíces también en el país vasco por eso de “Echenique” o “Echeñique”.
La corrupción tiene muchas hebras y bucles, que enferman al sistema político y a todo el entramado institucional. Pero también puede ser medida en los ingentes volúmenes de dinero que esta maquinaria inmunda le quita no sólo al Fisco, sino a todos los ciudadanos, empezando por los recursos que no le llegan a los más necesitados. A continuación, una imagen sobre los más conocidos escándalos traza cifras de los mordiscos que durante los últimos años han carcomido el erario público.
Hace ya algunas décadas atrás el economista húngaro Karl Polanyi apuntaba que es posible pensar que existen formas de integración o de funcionamiento de la economía que no se asientan necesariamente en instituciones monetarias basadas en el intercambio convencional, es decir, que superan los movimientos de “doble mano” que se producen en el lugar del mercado, el cual representaría su locus por excelencia. De esta manera, Polanyi propuso algunas visiones alternativas de aquella existente en la economía capitalista, identificando en esa construcción tres principios de distribución distintos al modelo de intercambio mediado por el mercado y orientado a la ganancia, a saber, la administración doméstica, la redistribución y la reciprocidad. Según él, en la economía real pueden coexistir dos o más principios en los cuales esté presente inclusive la ganancia monetaria, aunque su presencia no necesariamente debe representar el principio dominante.
Este fin de semana viajé a Punta Arenas y aproveché de visitar la Población Fitz Roy, que siempre conservé en mis recuerdos, quizás en forma obsesiva. Permanecí allí un par de horas recorriéndola de arriba abajo, confirmando las excelencias de las políticas públicas de vivienda , implementadas poer el Estado, a lo largo de la inolvidable década del 60.
El presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, declinó finalmente este miércoles exponer ante el Senado español su rechazo a la decisión del gobierno de Mariano Rajoy de tomar el control de esa región para frenar sus aspiraciones secesionistas.
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Temuco dictó hoy –miércoles 25 de octubre– veredicto absolutorio en favor de José Sergio Tralcal Coche, Luis Sergio Tralcal Quidel, Aurelio Catrilaf Parra, Hernán Zenén Catrilaf Llaupe, Sabino Catrilaf, Juan Segundo Tralcal Quidel, Sergio Marcial Catrilaf Marilef, Eliseo Ariel Catrilaf Romero, José Manuel Peralino Huinca, José Arturo Córdova Tránsito y Francisca Linconao Huircapán, acusados por el Ministerio Público como autores del delito de carácter terrorista de incendio con resultado de muerte.
El gobierno del presidente argentino Mauricio Macri obtuvo un rotundo triunfo en las elecciones parlamentarias del domingo 22: mejoró el buen porcentaje total nacional de votos conseguidos en las Primarias Abiertas (PASO) de agosto, se impuso en más provincias que entonces, amplió la dotación de diputados y senadores nacionales y ratificó que es la única fuerza implantada en todos las provincias, en las que salió primero o segundo.
Por el gen natural de autodestrucción que tenemos como humanidad. Ese ego propio, el “yoísmo,’” como le llaman en psicología; abarcar todo lo posible sin importar que el otro se quede sin nada.
Así llamó Bertolt Brecht a los que luchan siempre, sin claudicar jamás. Arturo A. Muñoz nos recuerda que tenemos el privilegio de estar rodeados de claudicantes, vendidos y traidores. Por encima de esa masa de líderes mercantilizados existen sin embargo los combatientes irreductibles. Poco visibles, pero tan necesarios…
El Presidente del gobierno español, Mariano Rajoy y el Rey Felipe VI han descubierto como táctica política excepcional el Artículo 155 de la Constitución Política de España para echar por la borda a las autoridades autonómicas de la Generalitat, dictando a los catalanes lo que tienen que hacer y cómo y con quienes tienen que desenvolver su política. Al parecer, es lo más probable que, a corto plazo, lo logren, humillando así a un pueblo tan respetable como lo es el de todos los españoles.