Donald Trump fue señalado como simpatizante de neonazis y supremacistas blancos, lo que provocó fisuras entre sus aliados políticos y empresariales y, tal vez, la peor crisis de su aún joven presidencia.
Archivo periodístico 2005–2019
Donald Trump fue señalado como simpatizante de neonazis y supremacistas blancos, lo que provocó fisuras entre sus aliados políticos y empresariales y, tal vez, la peor crisis de su aún joven presidencia.
Miles de manifestantes marcharon el lunes frente a la Trump Tower para denunciar la primera visita del presidente Donald Trump a su apartamento tríplex de Manhattan desde su investidura.
En medio de un tráfico caótico debido al cierre de varias calles del centro de Manhattan en torno a la Trump Tower y con cientos de policías en alerta, los manifestantes se agolpaban en las veredas y cantaban: “¡El racistade Trump debe irse!”; “¡No a Trump, no al KKK (Ku Klux Klan), no a un Estados Unidos fascista!”.
Luego de terminada las primarias presidenciales del FA, desde Revolución Democrática se negaron con impresentables y evasivas explicaciones a integrar a Alberto Mayol y a ninguna de sus propuestas programáticos y políticas a la candidatura presidencial de Beatriz Sánchez.
La Corte de Apelaciones de Santiago dictó sentencia en contra de exintegrantes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) en dos casos de secuestro calificado de víctimas de la denominada “Operación Colombo”, procesos que investigó en primera instancia el ministro en visita Hernán Crisosto Greisse.

El sábado 12 de agosto una marcha de supremacistas blancos en el municipio de Charlottesville, Estados Unidos, terminó en enfrentamientos que dejaron un muerto, luego que un automotor conducido por un supremacista impactara contra un grupo de manifestantes de signo contrario. El presidente Donald Trump acusó responsabilidades por igual entre víctimas y victimario, lo que fue celebrado por los dirigentes y grupos de extrema derecha.
El Foro de Comunicación para la Integración de NuestrAmérica, constituido por organizaciones sociales y redes de comunicación de América Latina y el Caribe, se suma al coro de las numerosas voces que rechazan enfáticamente las amenazas proferidas por el presidente de los Estados Unidos contra la nación venezolana.
Hay quienes, lamentablemente, tienen una visión de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina que no llega, hacia atràs en el tiempo, más allá de los años noventa del siglo XX. Además de esa cortedad de miras, se suelen fijar en las bondades de esas relaciones –jusgadas principalmente a partir de cooperación económica—obviando lo nocivo que fue, en términos sociales y económicos, el apoyo de Estados Unidos a gobiernos autoritarios, sin olvidar los costos de las intervenciones directas de ese país en las sociedades que las padecieron.
, declaró el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, durante una conferencia de prensa con su anfitrión, el presidente argentino, Mauricio Macri, que se celebró en esta capital.
Me ha enviado el presidente Donald Trump para que quede bien claro en América Latina y Argentina que Estados Unidos no se va a quedar con los brazos cruzados cuando Venezuela se está destruyendo

La crisis del Frente Amplio puede presentarse bajo la forma de lucha de egos, de pelea por los cupos, de ansias por obtener los privilegios materiales aferentes al cargo de representante parlamentario, de exabruptos de su candidata presidencial, y también en la forma más rebuscada e interpretativa de ofensa por el género. La clave es el problema de la participación política de su militancia en las posturas políticas y decisiones. Se trata de transparentar en clave política lo que se presenta como choque de personalidades o errores de enunciación.
Trump dice que no descarta una “opción militar” para Venezuela. “Tenemos tropas en todo el mundo, en lugares que están muy lejos. Venezuela no está muy lejos. Y la gente está sufriendo y están muriendo”, agregó el presidente estadounidense. El Mostrador