La nueva ola de derecha en América Latina no tardó en decir a qué vino. Los gobiernos de Mauricio Macri en Argentina y de Michel Temer en Brasil se dedican, única y exclusivamente, a aplicar el mismo tipo de duro ajuste fiscal que ya había sido aplicado en esos y otros países del continente, con las desastrosas consecuencias económicas y sociales que se conocen.
Muerto a los 90 años de edad Fidel Castro siempre será uno de los personajes más controvertidos de la historia latinoamericana: para unos, un tirano cruel y despiadado y, para otros, un héroe libertador y líder indiscutido de la izquierda mundial.
Muerto Fidel Castro, como hace años viene ocurriendo cuando de Cuba se trata, nuestra derecha-derecha se ha hecho un festín con el “dictador” de la isla caribeña. Sopesando su postura uno no tiene más que aceptar que no hay problema, nada que reprocharles. Es evidente que desde su perspectiva es entendible su oposición al sistema político-económico cubano. Otra actitud sería una inconsecuencia imperdonable.
Cuba estará de duelo durante nueve días por Fidel Castro y su funeral incluirá el recorrido de cuatro días de sus cenizas por la ruta que tomó el ejército rebelde en 1959, antes de llegar a su destino final en Santiago de Cuba, el 4 de diciembre. El gobierno de Raúl Castro designó una comisión especial para organizar los funerales. Fidel falleció el viernes a las 22:29 horas (03:29 GMT) y sus restos fueron cremados este mismo sábado en un acto privado.
El 25 de noviembre de 1960, las hermanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal fueron brutalmente asesinadas en República Dominicana, por ser mujeres y por atreverse a enfrentar a la dictadura de Trujillo. Hoy, a más de 50 años de sus femicidios, las mujeres del mundo conmemoramos su lucha y salimos a pelear contra la violencia patriarcal y capitalista que nos asedia y nos mata en todo el mundo.
La ministra en visita para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Marianela Cifuentes, dictó acusación en el proceso por el homicidio de Mercedes Luzmira Polden Pehuén, cometido el 5 de mayo de 1979 al interior de la Población Pablo de Rokha de la comuna de La Pintana.
En un artículo anterior (“Más allá del lodazal”, Punto Final 863) advertí que aunque los encuestadores y analistas coincidían en que Hillary Clinton aventajaba a su rival en la contienda electoral norteamericana, en ese país cualquier cosa podía suceder.
Fidel Castro y Diego Maradona protagonizaron una amistad revolucionaria. Inesperada pero de una fidelidad inquebrantable, que trascendió el deporte y la política para convertirse en un vínculo que rescató al ex futbolista de una de sus peores crisis.
En nombre del Movimiento del Socialismo Allendista de Chile y del mío propio inclinamos nuestras banderas con dolor y profundo respeto ante el fallecimiento del Comandante Fidel Castro Ruz.
Fidel ha muerto, pero es inmortal. Pocos hombres conocieron la gloria de entrar vivos en la leyenda y en la historia. Fidel es uno de ellos. Perteneció a esa generación de insurgentes míticos – Nelson Mandela, Patrice Lumumba, Amilcar Cabral, Che Guevara, Camilo Torres, Turcios Lima, Ahmed Ben Barka – que, persiguiendo un ideal de justicia, se lanzaron, en los años 1950, a la acción política con la ambición y la esperanza de cambiar un mundo de desigualdades y de discriminaciones, marcado por el comienzo de la guerra fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos.