
Los Grandes Medios televisivos en Chile nuevamente dan muestra de la flexibilidad que tienen a la hora de imponer temas que poco importan a “los muchos” pero que importan mucho a “los pocos”.
Archivo periodístico 2005–2019

Los Grandes Medios televisivos en Chile nuevamente dan muestra de la flexibilidad que tienen a la hora de imponer temas que poco importan a “los muchos” pero que importan mucho a “los pocos”.
El pasado 9 de septiembre, un grupo de diputados del partido Demócrata Cristiano presentó un proyecto de ley que busca establecer medidas de reparación a las victimas de violaciones a los derechos humanos.

El reciente fallo en La Haya ¿a quién avergüenza y molesta? Al pueblo no… a la clase dominante, sí.
Como si les faltara para la cuota, el gobierno de Michelle Bachelet agrega a sus estruendosos fracasos a la cabeza del gobierno, el que corresponde a su política exterior.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció el jueves en La Paz su decisión de acercarse “personalmente” a su homóloga chilena, Michelle Bachelet, para comenzar el diálogo con ese país y retomar una amistad abonada en el periodo 2006-2010, horas después de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ordenara la prosecución del juicio marítimo boliviano a Chile, en La Haya.

El papa Francisco llamó hoy en la Asamblea General de la ONU a la protección del medioambiente como un elemento clave para garantizar en el planeta la inclusión política, social y económica. En su intervención ante la plenaria de los 193 países miembros de la ONU, el Sumo Pontífice señaló que existe un estrecho vínculo entre la destrucción de la naturaleza por los poderes y ambiciones desmedidos y la exclusión.
El juez Alejandro Solís fue sin duda uno de los magistrados que más se empeñó en hacer justicia en los casos de violaciones a los derechos humanos. De hecho, como Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, sentenció a algunos de los más despiadados torturadores y asesinos que sirvieron a Pinochet, entre ellos: Manuel Contreras, Miguel Krassnoff, Marcelo Moren Brito, Raúl Iturriaga Neumann, Basclay Zapata, Fernando Laureani y Álvaro Corbalán. El ministro también tuvo una actuación judicial decisiva en casos como Tejas Verdes, Patio 29 y el crimen del general Carlos Prats y su esposa en Buenos Aires. Algunos casos fueron emblemáticos y sirvieron para sentar precedente respecto a los detenidos desaparecidos y la no aplicación de la Ley de Amnistía dictada por la dictadura para dejar impunes las violaciones a los derechos humanos. Tal fue el caso del militante del MIR, Miguel Ángel Sandoval Rodríguez, secuestrado por la DINA, el 7 de enero de 1975, y llevado a Villa Grimaldi.
El juez Alejandro Solís fue sin duda uno de los magistrados que más se empeñó en hacer justicia en los casos de violaciones a los derechos humanos. De hecho, como Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, sentenció a algunos de los más despiadados torturadores y asesinos que sirvieron a Pinochet, entre ellos: Manuel Contreras, Miguel Krassnoff, Marcelo Moren Brito, Raúl Iturriaga Neumann, Basclay Zapata, Fernando Laureani y Álvaro Corbalán. El ministro también tuvo una actuación judicial decisiva en casos como Tejas Verdes, Patio 29 y el crimen del general Carlos Prats y su esposa en Buenos Aires. Algunos casos fueron emblemáticos y sirvieron para sentar precedente respecto a los detenidos desaparecidos y la no aplicación de la Ley de Amnistía dictada por la dictadura para dejar impunes las violaciones a los derechos humanos. Tal fue el caso del militante del MIR, Miguel Ángel Sandoval Rodríguez, secuestrado por la DINA, el 7 de enero de 1975, y llevado a Villa Grimaldi.
Javier Rebolledo antes había publicado, bajo el mismo sello, La danza de los cuervos. El destino final de los detenidos desaparecidos y El despertar de los cuervos. Texas Verdes, el origen del exterminio en Chile, trabajos de investigación que dan cuenta de los centros de detención donde se torturó, asesinó y desapareció a miles de chilenos tras el golpe militar de 1973. Los protagonistas de aquellos libros fueron los servicios de seguridad encabezados por la DINA, el siniestro aparato represor creado por Manuel Contreras para encargarse de la persecución de los militantes de la Unidad Popular, poniendo especial énfasis en el MIR y el Partido Comunista. En esta ocasión, los protagonistas son los cómplices civiles de la dictadura, que ampararon los crímenes y colaboraron con los militares, suministrándoles diferentes tipos de ayuda.

Delegaciones del gobierno de Colombia y de las FARC-EP se reúnen en histórico evento en La Habana para firmar el acuerdo sobre justicia transicional y víctimas, paso importantísimo para la Paz en Colombia.