
“Por primera vez en la historia, el Congreso está dominado por una mayoría de millonarios que son, como promedio, catorce veces más ricos que el estadounidense medio… nuestros representantes están totalmente desconectados de la lucha diaria de la mayoría de los estadounidenses, que viven -de un cheque a otro- atrapados en la agotadora lucha por sobrevivir día a día”.
Recuerdo que en Chile en los años 60 cuando salió esa publicidad del “mundo de fantasía de Bilz y Pap” que, como se sabe, son dos viejos refrescos que en esos años buscaban rejuvenecerse con un nuevo envase y presentación con el fin de contrarrestar el poder de las bebidas pertenecientes a las transnacionales Coca Cola y Pepsi Cola, no se tardó en el imaginario popular, en trasladar la frase a cualquier situación donde alguien parecía desconectado de la realidad: estaba en el mundo de fantasía de Bilz y Pap.





Vladimir Putin no ha enviado sus soldados a Siria nada más para mostrar solidaridad con Bashar al Assad. Tampoco los ha despachado a las bases rusas alrededor de Tartús para mantener a Assad en el poder. Eso por sabido se calla. Y no le preocupa perder, si el único puerto de agua tibia del Mediterráneo permanece en manos de Moscú.