
El presidente francés, François Hollande, había enviado un mensaje al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, antes del fin de semana para que no asistiera el domingo a la marcha contra el terrorismo que se celebró en París.
Después de que el Gobierno francés empezara a mandar invitaciones a los líderes mundiales para participar en la manifestación, el consejero de seguridad nacional de Hollande, Jacques Audibert, contactó a su contraparte israelí, Yossi Cohen, y le comunicó que Hollande prefería que Netanyahu no asistiera, según una fuente israelí que intervino en los contactos entre Francia e Israel citada por el diario israelí Haaretz y según informaciones del Canal 2 de la televisión israelí.



Las acusaciones de la justicia a Penta y a los aceitados por el Grupo (más las declaraciones de Moreira) han reiniciado la transparencia total de nuestro sistema político.
Centenares de miles de personas se han dado cita este domingo en las calles de la capital francesa, París, para realizar una multitudinaria marcha contra el terrorismo, en un país que recibió tres atentados en esta última semana. La concentración, que defiende la libertad de expresión y repudia la islamofobia, inició a tempranas horas de la mañana. Según medios locales, en la movilización también participan cerca de 40 delegaciones internacionales que se han repudiado los atentados en los que fallecieron 17 personas.
Antes que nada habría que escribir que escribir es fijar una palabra en el vacío y después agregar una palabra a esa otra para que en algún momento se descubra una idea a lo menos comprensible para quien la escribe. Dibujar, en cambio, es casi lo contrario, es crear una idea en sí misma con cada figura que se constituye, por pequeña que sea, en el fondo informe. Y sin embargo…
El brutal asesinato de los de Charlie Hebdo desencadenó el tradicional chauvinismo patriotero de los franceses que en este caso puede disfrazarse detrás del horror, el odio y el repudio que provoca a todo ser humano pensante cualquier asesinato masivo. François Hollande y la Francia de Orden se montan sobre esa ola en la que se mezclan los legítimamente indignados por el crimen con los sionistas, que quieren llevar agua a su molino antiárabe y salir de su aislamiento, y con la extrema derecha racista francesa. Los del gobierno socialista trabajan así a toda máquina en favor de la xenofobia racista del nacional-fascismo lepeniano. El gobierno racista de Valls-Hollande, estúpidamente, para recuperar popularidad, cree poder robarle el terreno bajo los pies al lepenismo encabezando la jauría antiárabe, tan popular en un país que en su historia medieval tiene diversas cruzadas contra el mundo árabe, entonces mucho más avanzado que Francia y por eso temible y después, ya capitalista, colonizó países con mayoría musulmana y fue echado de ellos no sin dejar, por ejemplo, en Argelia, un millón de muertos.
La Unión Demócrata Independiente, desde sus orígenes, no ha sido nunca un partido republicano, ni muchos menos, democrático – fueron y siguen siendo los hijos del tirano Augusto Pinochet y sus ideales son militaristas -. Ha gozado durante la transición y hasta ahora de las ventajas que le concede la espuria e ilegítima Constitución de 1980, tanto que ha llegado a convertirse en el primer partido político chileno en cuanto al número de electores y parlamentarios. En Chile hay tontos para todos los gustos y no faltaron aquellos que creyeron en la UDI Popular que, por suerte, este mito ya se disipó y sólo votan por la UDI los habitantes de Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea.