
A fines del siglo XIX nuestro modelo fue la educación alemana: se sostenía que Alemania había ganado la guerra a Francia, 1871, gracias a la grandes competencias docentes de los profesores primarios. El gobierno chileno, con su Presidente, José Manuel Balmaceda, decidió nada menos que imitar a los teutones, fundando el primer Instituto Pedagógico, del cual egresaron los mejores profesores del Estado docente – Enrique Molina, Alejandro Venegas, entre otros connotados institutores -. Los profesores, invitados desde Alemania para liderar la reforma chilena fueron de tan alta calidad que dejaron obras de investigación sobre geografía, cartografía, fauna y flora, y otras materias, hasta ahora insuperables. Se dice, y con justicia, que amaron más a Chile que sus propios alumnos; en Colombia ocurrió algo parecido: el mejor geógrafo en la historia de ese país fue un profesor alemán, que decidió quedarse en ese país.

A diferencia de Argentina, Brasil o Uruguay –países que sufrieron largas y cruentas dictaduras militares como nosotros- en Chile no pasa aniversario del golpe de Estado sin que hayan desmanes en diversos barrios populares y en que una crispación se note en el ambiente. Lo mismo sucede para el aniversario del “día del joven combatiente” a fines de marzo y, en menor medida, para el 1 de mayo.

Poroshenko propuso tres años de autonomía para Lugansk y Donetsk


El ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Héctor Timerman, expresó hoy en Egipto la disposición de su país de participar en la próxima cumbre para la reconstrucción de la Franja de Gaza.