
Cuando los hermanos Walker, los Zaldívar, los Martínez, los Aylwin, los Brunner, los Tironi, y otros tantos momios de tomo y lomo, integraron la Nueva Mayoría estaban convencidos de que Michelle Bachelet iba a hacer un gobierno igual que el primero, una auténtica traición a quienes votaron por ella, en 2005, es decir, cumplir la norma de que “gobernar es defraudar” o “ser candidato con promesas y gobernar con explicaciones”, frase de Marco Enríquez-Ominami. Su último gabinete era, prácticamente, un ramillete de los más reaccionarios que se pueda dar; así, por ejemplo, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, además de mezclar los negocios con la política, no podía ser más conservador a ultranza. Durante el gobierno de Ricardo Lagos, este prohombre era uno de los amigotes de Augusto Pinochet. En el primer gabinete de la Presidenta, Andrés Zaldívar había ocupado el mismo cargo, pero lo “echaron” los pingüinos.
La Contraloría General de la República ha ordenado la desclasificación de los archivos de tortura de la Comisión Valech II. Esto, a petición del Instituto Nacional de Derechos Humanos. Los documentos dan cuenta de nombres de torturadores y lugares de detención que debían permanecer en secreto durante 50 años, prorrogando la impunidad y la vergüenza nacional. Hoy, gracias a Contraloría los antecedentes serán puestos a disposición de los jueces que llevan causas por violaciones a los derechos humanos. No está demás recordar que desde la misma década del ‘70, quienes llevaron la bandera de la dignidad contra la impunidad fueron la Vicaría de la Solidaridad y las diferentes Agrupaciones de Derechos Humanos, y de no ser por estas instancias de lucha no habría militares asesinos presos ni continuarían los procesos aún en curso. De haber dejado fluir sin presión la política “en la medida de lo posible”, impuesta por el siniestro Patricio Aylwin y su ejército político de abadones y judas, comandados por Enrique Correa y Edgardo Boeninger, en Chile reinaría la absoluta impunidad. Pinochet tendría hasta un monumento.







