
Es bueno tener un marco conceptual del modelo neo liberal al que nos referiremos, entendiendo que pueden existir muchas otras acepciones. Para efectos prácticos diremos que, es aquel modelo orientado a instalar políticas económicas que eliminen los controles de precios, reduzcan las barreras comerciales, arancelarias, promoviendo la desregulación de los mercados de capital, financieros y dejando al estado la menor área de influencia posible en el gasto fiscal, las regulaciones, las normas impositivas etc. Por consecuencia, el lema es priorizar en el rol de los privados la asignación de los recursos, con una total libertad implícita en todos y en cada uno de los actos donde se aplica este modelo, aunque se trate de una libertad ilusoria o un espejismo engañoso.

El nominado subsecretario de Pesca, el PS Raúl Súnico, es partidario de la pesca de arrastre, modalidad nefasta para los ecosistema marinos y para la pesca artesanal. En una entrevista del 2008, siendo diputado, Sunico se declaró partidario de este sistema.


La mayor herencia política que dejará Sebastian Piñera será la profunda crisis del sector que apoyó su gobierno. Una debacle electoral que expresa un cataclismo de ideas a escala mayor, que se incubó en cuatro años. Las históricas divergencias entre UDI y RN no explican que ambos partidos se encuentren ante un panorama tan fragmentado e incierto. Gonzalo Rojas Sánchez, ideólogo de la derecha más recalcitrante, afirma que la única solución es “disolverse para renacer”. Su análisis es que “las tres opciones que se abren para la derecha están claramente perfiladas: unirse en una sola colectividad, conservar las dos marcas actuales en alianza con nuevos referentes y, finalmente, disolver las instituciones existentes para dar paso a tres nuevos partidos”. Por eso concluye: “Solo es viable la disolución de los dos partidos actuales de la derecha, para conformar después tres nuevos referentes”(1).



