
El Lobo de Wall Street es una película dirigida por Martín Scorsese y protagonizada por Leonardo Di Caprio, basada en el libro autobiográfico de Jordan R. Belfort, corredor de bolsa de Estados Unidos famoso en los años 90 por sus excesos en derroche, sexo y drogas. Jordan se volvió millonario con la venta de acciones de empresas pequeñas que hacía pasar como grandes oportunidades. También realizaba operaciones ilegales, lo que lo llevó a pisar la cárcel. Por su agresividad y desenfreno en los negocios y la vida en general, llegó a ser conocido como el “Lobo de Wall Street”.


A partir de las “magistrales” clases de Miguel Otero, impartidas a los militantes de RN, que se solazaban al escucharlas, las academias de ciencias políticas de los distintos partidos se han puesto de moda, y parecen ser más entretenidas que cualquier escuela de verano de una universidad, al decir de unos “duendes periodísticos”, que se infiltraron en la escuela para cuadros del PPD. El conferencista era el genial y polifacético Nicolás Eyzaguirre, quien entre sus muchos méritos cuenta con el de ser hijo de la excelente actriz, Delfina Guzmán – Eyzaguirre me cae muy bien por su sensibilidad al llorar a moco tendido en el entierro de mi madre y, además, pienso que es el único economista que es un ser humano y no un robot -.



