
Los momentos de cambio más brillantes y profundos de la historia son protagonizados por los jóvenes que asumen la convicción que su compromiso debe ser con el presente antes que con el porvenir. Las grandes revoluciones, tales como la emancipación de América, fueron consumadas por el arrojo y el riesgo que asumieron las nuevas generaciones. De esta forma, los héroes que hoy reconocemos de esas gestas fueron esos jóvenes resueltos a romper con la institucionalidad que cuestionaron y salir al campo de batalla a infringirle definitiva derrota a quienes defendían el orden establecido.
¿A cuántos grados se quema un político? Porque es evidente que no todos arden a la misma temperatura. A nivel industrial, se llama “resistencia al fuego” al tiempo durante el cual un elemento es capaz de permanecer cumpliendo su función mientras se le expone al calor. Para medirlo existe una escala que va desde los 15 hasta los 240 minutos. En política es exactamente lo mismo, pero la escala es mucho más larga. Se debe pensar en meses, e incluso en años, dependiendo el grosor de las vigas económicas e institucionales que sostienen al personaje en su puesto.


Con la excepción de la pobre sociedad primitiva siempre unos hombres han buscado y logrado acumular bienes personales explotando a otros -los sujetos llamados faraones son un ejemplo antiguo de ambición al precio de trabajos despiadados-, y si las víctimas tienen la oportunidad se las puede ver haciendo lo mismo.

México DF.- En entrevista digital desde Suecia, Fernando Camacho Padilla, historiador español, habla de sus hallazgos en el Archivo Nacional y en las hemerotecas de Estocolmo: “


