
Las movilizaciones de junio en Brasil pueden constituir un viraje de larga duración. Son las primeras grandes manifestaciones en 20 años, desde 1992 contra el entonces presidente Fernando Collor de Melo, que fue forzado a dimitir. Ahora las cosas son diferentes: el movimiento es mucho más amplio, abarcando cientos de ciudades, los sectores más organizados se proponen metas de mayor alcance con una orientación anticapitalista y no estamos ante una explosión puntual sino ante la masificación de un extenso descontento.


Pese a que desde hace unos 15 años en Chile es legal registrar semillas, todavía la producción de semillas permanece en manos de muchos y muchas agricultores. Por eso la fruta y verdura que compramos en las ferias libres proviene de la pequeña y mediana agricultura campesina, sustentada en su propia autonomía de producción.




