
De carnívoro, Longueira se pasó a vegetariano: dicen las malas lenguas que, actualmente, sólo cena con rabanitos. Para los que no vivieron los años 70 lo de los “rabanitos” corresponde a los apelativos que se dedicaban a los comunistas por parte de la izquierda más radical – rojos por fuera y amarillos por dentro -. El anticomunismo de parte de la DC y de la derecha, en el caso chileno, es bien ridículo, pues los comunistas fueron los más moderados durante el gobierno de la Unidad Popular y, en la actualidad, forman parte de la Concertación y, resignadamente, reciben todo tipo de cachetadas “del payaso”, con la sola exigencia de lograr un puñado de diputados. Más institucionales que los comunistas no hay, y se pueden comparar con los integrantes de la orquesta del Titanic, en pleno naufragio.
Jaime Estévez, Marco Colodro, Javier Etcheberry, Genaro Arriagada y José Pablo Arellano, todos hombres claves en los gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet pasaron por el directorio del banco cuando se abusó de sus clientes. “Chile ha cambiado y es hoy un país más activo y con mayor conciencia de sus derechos. Es un país cuyas personas están cansadas de los abusos de poder y de que sus necesidades no sean tomadas en cuenta”.






