
En una columna anterior publicada en El Clarín, planteamos algunas críticas a lo que llamamos “la tesis del 1%”. Planteamos que los altos niveles de acumulación de la riqueza por parte de un grupo ínfimo, el 1%, no implica que el 99% restante tenga interés en transformar las condiciones que permiten que ello sea posible. En ese sentido, el dato recientemente publicado y difundido por las redes sociales de que el 1% acumula el 30% del ingreso en Chile, puede llevar a conclusiones erradas si es que se malinterpreta. En esta instancia queremos profundizar tal crítica. Se plantean cuatro dimensiones para ello, (1) las tesis solidarias de la tesis del 1%, (2) sus bases teóricas, (3) la naturaleza mediática del 99% y (4) lo volátil del 1% más rico.

El liderazgo de la Concertación debiera explicarle también a sus bases y al país que la acusación constitucional aprobada por sus parlamentarios contra Harald Beyer, por no combatir el lucro en las universidades privadas, debiera significar una profunda autocrítica de su complicidad en esta materia durante sus veinte años de gobierno.





