
El connotado periodista deportivo Felipe Bianchi denunció días atrás, en el noticiario central de Chilevisión, que un periodista que trabaja en TV había sido víctima de extorsión al tratar de publicar un libro sobre las vinculaciones que existirían entre las barras bravas del fútbol y los partidos políticos. Y que producto de dicha extorsión el libro no se había publicado. En cualquier país mínimamente democrático y donde funcionase el Estado de Derecho aquello hubiese causado un gigantesco escándalo. En Chile no pasó nada…







