1.- Salvador Allende: Tengo fe en Chile y su destino. El presidente Salvador Allende se dirige por última vez al país a las 9:10 AM del once de septiembre de 1973, lo hace a través de “Radio Magallanes” que sería bombardeada minutos más tarde. Como arrancadas de una tragedia griega, sus palabras pasarán a la historia tal y como las concibió Allende, es decir, como una “lección moral”: “Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. . . ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!… “


Para mi tristeza, violeta azul, clavelina roja pa’ mi pasión, y, para saber si me corresponde,deshojo un blanco manzanillón: si me quiere –mucho, poquito, nada–,
Itacumbú, en 1962, fue el primer campamento de los cortadores de caña de azúcar (cañeros) en Bella Unión, departamento de Artigas, norte de Uruguay. El campamento fue, por un lado, un espacio de convivencia, debate y elaboración colectiva de respuestas de un grupo de cañeros ante el acoso policial y patronal que sufrían.
El Consejo de Longko del Pikunwijimapu, en apoyo a las autoridades mapuche wijiche detenidas, la machi Millaray Huichalaf y el machi Tito Cañulef, imputados por el Ministerio Público en relación a un ataque incendiario sin contar con elementos que los vinculen a este hecho, envió una carta a los representantes del estado chileno.
Diferentes sectores sociales: ambientalistas, agricultores e indígenas convocan a la ciudadanía ariqueña a sumarse a la marcha Gran Marcha Cultural en Defensa de la Vida, el Agua y el Valle de Lluta y por el cuidado del Medio Ambiente-a realizarse hoy 8 de enero desde 17.30 horas en el parque Carlos Ibáñez del Campo- y manifestar el rechazo categórico al proyecto Minero de Explotación de Manganeso denominado “Los Pumas”.
La idea pertenece a Patricio Navia. Una de las principales causas de muertes es el elevado colesterol, que según los médicos hay uno bueno y uno malo. En el caso del populismo se da la misma situación: hay que considerar que este surge siempre de la crisis de los sistemas políticos y de partidos.