Los caminos chilenos que transita el modelo neoliberal no están llenos de espinas ni cardos, digamos que no existen elevadas cuestas, bajadas pedregosas, ni curvas de alto riesgo, muy por el contrario. El actual modelo transita tranquilo, seguro, confiado con todo a su favor, un gobierno completo a sus servicios, un Poder Judicial convertido en mercaderes/accionistas, y un Congreso que aplaude todo, y legisla a su regalado antojo. Todos los malabaristas del sistema contentos y agradecidos, nada más regio que un país tan barato…. en impuestos.
Leer más