Ocupaciones simultáneas de las sedes de los partidos políticos intentaron estudiantes secundarios y universitarios, en rechazo por la aprobación de la reforma tributaria en el Congreso. Solo las oficinas de la DC y el PPD resultaron tomadas exitosamente, mientras en el PC hubo violentos enfrentamientos. El caso del PS es diferente porque se lo tomaron los propios militantes de sus juventudes.
La Fundación Defendamos la Ciudad, ejerciendo el rol fiscalizador ciudadano que ha debido asumir para que las instituciones del Estado cumplan sus atribuciones legales, ayer recurrió de amparo en contra del Mineduc por negarse a entregar información pública solicitada conforme a la Ley de Transparencia respecto a los dueños de las universidades privadas constituidas después de 1980.
El 12 de octubre de 2011, el Sr. Diego Hernández, anunció con bombos y platillos haber realizado el “negocio del siglo” gracias a un préstamo de la japonesa Mitsui por US$ 6.750 millones. Con ese dinero Codelco compraría el 49% de la Disputada en enero de 2012, fecha en la que se podía ejercer dicha opción. Siete meses después Diego Hernández renunció a Codelco, y al “negocio del siglo”, que tres meses más tarde explotó como un colosal fracaso para Codelco. Finalmente es Anglo American la que se quedó con la caverna de Alí Babá. Probablemente nunca en la historia Anglo American ganó tanto dinero en tan corto tiempo. Veamos. Recibe US$ 8.190 millones (5.390 de Mitsubishi y 2.800 de Codelco) por la venta del 49,9% de las acciones de Disputada, y conserva el control absoluto con solo el 50,1% del capital.
e! Claro pues, desde bosques originarios, mares, ríos, agua, cobre, litio, glaciares; pero también, la educación, la salud, las pensiones, y un largo etc.
En condiciones de ser remitido para su promulgación quedó el proyecto que perfecciona la legislación tributaria y financia la reforma educacional, luego que la Sala del Senado aprobara por 31 votos a favor, 3 en contra y 1 abstención, el informe de la Comisión Mixta que resolvió las discrepancias surgidas entre ambas Cámaras.
Era de esperar que la reacción más decidida en contra de la Asamblea Constituyente fuera liderada por la prensa escrita.
Si hubiera que narrar la historia de cómo se puede ser parte de un gobierno socialista (emblemático en el mundo, como el de Salvador Allende), militante de un partido de Izquierda (el Movimiento de Acción Popular Unitaria, MAPU), ser víctima del derrocamiento del gobierno por un golpe militar (y de los peores, el de Pinochet), caer preso o saltar el muro de una embajada, salir al exilio con las patas y el buche, y ahora -casi 40 años después- ser magnate, o al menos pujante empresario capitalista, habría que contar la historia de estos cuatro hombres: Carlos Fernando Flores Labra, Oscar Guillermo Garretón Purcell, Enrique Correa Ríos y Eugenio Leonardo Tironi Barros.
Salvador Allende gana cada día en el mundo mayor respeto y admiración. Su lealtad al pueblo se sustentaba en sus principios, en su ética, en su intransable consecuencia y su raro valor. Pero además hay un aspecto de su personalidad que sería injusto ignorar, porque significaría desconocer una continuidad histórica deliberadamente omitida.
Si queremos que en Chile la Constitución y las leyes sean el producto efectivo de la voluntad mayoritaria del pueblo -esto es, que tengamos una auténtica democracia- necesitamos elegir una Asamblea Constituyente que tenga la facultad de elaborar y aprobar una nueva Carta Fundamental, que a su vez sea posteriormente plebiscitada. Este es el método habitual en el mundo para establecer sistemas democráticos.