En Chile no se respeta el derecho de reunión en lugares públicos. Las marchas y manifestaciones que este año han proliferado se enmarcan en concesiones discrecionales de las autoridades gubernamentales, de acuerdo al propio texto constitucional que nos rige.
La calle en estos tiempos con su música, sus pancartas fundamentales, esa alegría desbordante sabiendo que la victoria está cerca, no tiene absolutamente nada que ver con los tiempos que viven y habitan los herederos y sostenedores del sistema binominal. En realidad, el mundo político actual y las justas demandas sociales no caminan al mismo ritmo, no dan sus pasos iguales, los tiempos son diferentes, decir que han llegado tarde a sus deberes no es faltar a la verdad.
Uno de los efectos que ha traído consigo el seductor movimiento de los estudiantes, es el malestar que ha creado en un sistema de convivencia que hasta hace muy poco permitía la solución de las controversias en un ambiente grato y cálido. Durante veinte años,
La mesa directiva de
En los dramas de Eurípides y Sófocles las figuras heroicas frecuentemente se suicidan para liberarse de situaciones en las que se saben perdidos de antemano. Para el héroe no hay salida y camina inexorablemente hacia su propia destrucción. Los profetas en la tragedia griega poseen información y la utilizan para encauzar al héroe hacia su destrucción, presentándola a través de adivinanzas indescifrables o herméticos enigmas.
Pronunciar una conferencia Howard Zinn es una experiencia agridulce para mí. Lamento que él no esté aquí para tomar parte y revigorizar a un movimiento que hubiera sido el sueño de su vida. En efecto, él puso buena parte de sus fundamentos.
Estamos todos locos, piraos del cucumelo, dañaos de la calabaza, sinceraos de la pituitaria, transversales de la próstata, competitíos del orto, líerizaos de la uretra, prosternaos de la sinapsis, fiscalizaos del proctodeum, invadíos de la glotis, anonadaos de la comprensiva, transparentaos de la licuadora…
Seis meses después del terremoto que destruyera Haití, en mayo de 2010 la transnacional estadounidense Monsanto “donó” al país 475 toneladas de semillas transgénicas de maíz y verduras híbridas.