Al alba del 24 de marzo del 2011 un aullido de perro parece pedir “marcha atrás”. Es delicado su llanto y produce angustia. Otros perros ladran con desasosiego. Tratan de apretujar sus aullidos y el rumor, ni arremangado ni recogido, se abalanza contra todos: casero, patrones, gobierno y alquiladores. La obra del aullido no es más que la alegoría de un problema chileno.
La llamada “libertad de expresión”, fundamentada en el libre mercado y la propiedad privada de los medios, constituye una de las más grandes rapacerías del capitalismo occidental. Recordando un poco su historia, el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos reza:
Fundación Defendamos la Ciudad, opositora con sólidos argumentos al proyecto PRMS-100 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que contempla modificar el uso de suelo de 10.000 hectáreas agrícolas localizadas en 8 comunas periféricas de la región metropolitana, informa que ayer lunes ya ingresaron en la Contraloría General de la Repúblicas dos denuncias en contra de la aprobación del 30/03/11, por parte del
Sanaa.- Al menos dos personas murieron hoy en esta capital durante masivas protestas antigubernamentales, unas 24 horas después de que otras 17 perecieran en circunstancias similares en Taiz, ciudad sureña donde persisten las manifestaciones.
Sin visita médica alguna se encuentran las mujeres comerciantes ambulantes de Temuco que por 20 días protestan con una huelga de hambre, una vez que el municipio implementara el decreto municipal que les impide trabajar en el centro de la ciudad.
Los grandes consorcios mundiales han creado una variedad de agentes infecciosos, que luego diseminan en la población. Esos mismos ofrecen después tratamientos meramente sintomáticos, pero jamás los antídotos. La industria farmacéutica cumple los objetivos político-hegemónicos de impedir el desarrollo humano en regiones energéticas y estratégicas de cada Continente.
El general retirado chileno Manuel Contreras, que fue jefe de la policía secreta durante la dictadura (1973-1990), ratificó ayer ante un fiscal que Augusto Pinochet se hizo millonario con la fabricación y el tráfico de cocaína. El ex director de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) fue interrogado por el jefe de la Unidad del Crimen Organizado de la Fiscalía Metropolitana Sur, Héctor Barros, informó el diario El País.